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Aplicación de un gestor de ideas a la metodología SCRUM

Aplicación de un gestor de ideas a la metodología SCRUM. – En nuestro anterior post hablamos de la innovadora metodología SCRUM, que cada vez va cogiendo más fuerza y teniendo más presencia en el mundo empresarial. Hoy os contamos cómo un gestor de ideas puede ayudar a llevar a cabo esta metodología.

Para los que os perdisteis el anterior post os recomendamos leer sobre esta innovadora metodología ya que está revolucionando el funcionamiento de las empresas, puedas leerlo pinchando aquí.

Ahora que ya estamos todo puestos en materia, continuemos. Como decíamos, un gestor de ideas puede suponer una herramienta muy valiosa en esta metodología. ¿Cómo? Muy sencillo.

Tal y como explicábamos en nuestro anterior post, la metodología SCRUM se divide en varias fases. Pero antes de comenzar a describir su utilidad en cada una de ellas, queremos añadir que el gestor de ideas puede ser además la herramienta que en la que se conciba la idea a la que luego se va a dar forma y se va a ejecutar a través del método SCRUM.

Aunque en el anterior post comentábamos que esta metodología se realiza habiendo un cliente por medio, ese «cliente» podemos ser nosotros, nuestra propia empresa, y la actuación de «cliente» la puede realizar otro departamento, o mismamente algún directivo que tenga claros los objetivos que se esperan de la idea a ejecutar.

¿Por qué decimos que el gestor de ideas puede tomar parte? Porque una empresa que disponga de un gestor de ideas y haga uso de él, es muy probable que alguna de las ideas que provenga de alguno de sus empleados (ya sea a partir de un reto creado por el administrador de la plataforma, o por iniciativa propia) si es de valor y resulta positiva para la empresa, termine convirtiéndose en proyecto. Y ese proyecto podría ejecutarse a través de la metodología SCRUM.

Aplicación de un gestor de ideas en las fases de la metodología SCRUM

Vista esta primera aplicación, veamos su utilidad una vez comenzamos a utilizar la metodología para llevar a cabo el proyecto planteado.

  • Fase de itinerancia, una vez realizada la reunión con el «cliente», el equipo de trabajo se reúne. En esta reunión en la que se fijan las tareas, al mismo tiempo se puede dar de alta un reto que tenga el nombre del proyecto y describa las fases del mismo. A este reto se añadirán como ideas los objetivos a cumplir. ¿Cuál es el beneficio de esto? Continuemos a la siguiente fase para conocerlo.
  • Fase de ejecución, en esta segunda fase, el equipo tiene una reunión diaria en la que cada miembro responde a tres preguntas concretas. La respuesta a estas preguntas podría estar previamente escrita en el apartado de la idea/objetivo, de manera que al llegar a la reunión, únicamente haya que leer la información escrita y darle solución en caso necesario. Quizás esta solución pueda parecer que resta tiempo de trabajo, pero precisamente lo que hace es agilizarlo, ya que el gestor de la plataforma sería el «SCRUM Master» que gracias a tener por escrito toda la información tendrá más capacidad para solucionar los problemas que puedan interferir en el trabajo del equipo y además tener toda la información por escrito ayudará no sólo a tener conocimiento seguro de lo ocurrido cada día, sino a poder realizar un informe mucho más exhaustivo y completo.
  • Fase de inspección y ajustes, al llegar a esta tercera y última fase, tras la reunión con el cliente, en la misma plataforma podremos rediseñar el reto, y las ideas (objetivos) para volver a tener por escrito toda la información. En esta reunión de equipo todos los integrantes podrán dar su opinión sobre el trabajo realizado, y a través de los votos determinar cuales han sido los objetivos/ideas mejor cumplidos. Además el «SCRUM master» podrá premiar también aquellos objetivos que han sido cumplidos con creces o se hayan excedido de las expectativas.

Una vez cumplidas las fases, volvería a comenzar el proceso convirtiéndose en un ciclo, y gracias al apoyo en una herramienta de este tipo podremos ahorrar tiempo, tener mayor eficacia en la resolución de problemas que puedan surgir durante el proceso y disponer de mayor visualización de como va avanzando el trabajo realizado.

Así que ya lo sabéis, si todavía no habéis probado la metodología SCRUM os animamos a probarla, y si además lo hacéis apoyándoos en un gestor de ideas como herramienta de seguimiento el éxito estará asegurado.

 

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